jueves, 3 de febrero de 2022

M. Gandhi

"La no violencia no es una prenda que uno se pone o quita a voluntad. Su lugar reside en el corazón y debe ser una parte inseparable de nuestro ser”

M. Gandhi

Vacio

 "Es válido observar que "Vacío" no significa "Nada". Vacío lo significa todo. Estar vacíos es estar desprovistos de egos, listos para recibir todo lo que el universo está preparando para nosotros. Si aún no se  entendió, no importa.  Olvida todo, el Zen te ofrece las herramientas, te muestra el camino para liberarte. Olvida tu yo, tu ego, no te aferres, solo recorre el camino, como enseña el maestro:  !Déjalo todo, y lo obtendrás todo.!"

En homenaje a nuestro maestro Thay (1926-2022), que falleció pacíficamente el 22 de enero de 2022.

 


Aquí me quiero quedar . 2022

 


YOGA 2022 YOGA

Yoga 



                                               “Cuando uno se establece firmemente

en la verdad, queda

asegurado infaliblemente

un resultado positivo

de nuestras acciones, pensamientos y palabras,

tanto en bien propio como en el de los demás.”

Terapia Zen Shiatsu

 


viernes, 22 de diciembre de 2017

Mensaje

Hay que aprender a vivir, a entender la vida a volvernos conscientes para encontrar la paz interior.
NAMASTE

viernes, 15 de diciembre de 2017

martes, 21 de noviembre de 2017

Los más clásicos mantras para meditar


Algunos de los mantras para meditar tienen una larga tradición. Los más conocidos provienen del budismo y de la cultura hindú. En ambas, la meditación tiene un profundo valor.
Buda envuelto en luces
Hay cinco mantras para meditar que se usan desde hace miles de años. Son los siguientes:
  • OM. Es el mantra para meditar más universal. De hecho, se estima que representa el sonido del universo. Es el sonido de origen, el primordial, el que comprende a todos los demás sonidos.
  • OM AH HUM. Al pronunciar este mantra se logra limpiar el lugar en el que se va a realizar la meditación. Además, su sonido ayuda a incrementar la concentración.
  • OM TARE TUTTARE. Este mantra ayuda a concentrar la fuerza interior. Se emplea para eliminar los obstáculos internos. También fomenta el coraje y la confianza.
  • OM NAMAH SHIVAYA. Es un mantra que proviene de los hindúes. Se pronuncia para convocar el bienestar y la felicidad.
  • OM MANI PADME HUM. Este es uno de los más poderosos mantras para meditar. Invoca la sabiduría esencial, la unión con el universo.
Ahora bien, lo más importante de estos mantras es su sonido. Los budistas insisten en que no se debe reflexionar demasiado sobre lo que significan. La esencia de todo está en los fonemas y en los efectos que estos tienen sobre la conciencia.

Mujer meditando en una montaña al amanecer
No olvidemos que la valía de un mantra está principalmente en su capacidad para conectar con el poder interno. (fuente: La mente es maravillosa)

Cuando dejas de esperar tu vida cambia.

Tomé entonces la decisión de dejar de vivir esperando y no esperar algo de mi. En cuanto tomas esta decisión tu corazón respira aliviado y tu alma comienza a vivir verdaderamente.

Cuando dejas de esperar tu vida cambia.

“Lo pasado ha huido, lo que esperas está ausente, pero el presente es tuyo.” P. Árabe (fuente Meditación y Yoga )

lunes, 13 de noviembre de 2017

El que busca no encuentra.


La práctica de zazen es la suspensión de todas las búsquedas.

El que se sienta en zazen lo tiene todo y está completo.

miércoles, 18 de octubre de 2017

Comentario

"Estoy tan agradecido a lo que el yoga ha hecho con mi vida, que siempre busco compartirlo"
B.K.S. Iyengar

miércoles, 4 de octubre de 2017

Comentario.

"Recuerda que a veces no conseguir lo que quieres es un maravilloso golpe de suerte".

miércoles, 30 de agosto de 2017

Es el secreto mejor escondido.


Un comerciante de diamantes transportaba en un tren de la India un gran diamante desde Nueva Delhi a Bombay.  El comerciante sabía que un astuto ladrón, famoso por sus atracos, intentaría robarle y que viajaría junto a él.
­El ladrón, en su intento de hacerse del diamante,  buscó desesperadamente por todos lados, registrando todos los lugares que se le ocurrían. No encontró el diamante. ¡No podía creerlo! El, que había hecho los robos más increíbles, esta vez no lo había logrado.
Cuando el tren llegó a su destino, el ladrón no pudo con su curiosidad y le dijo al comerciante:
-He fracasado, no pude robarle el diamante. La verdad es que me ha sorprendido. Si no le importa ¿podría decirme dónde lo escondió?
Lo escondí en el bolsillo de su abrigo. Sabía que ahí nunca lo buscaría. — añadió el comerciante.


De modo similar, por lo general, buscamos la plenitud de nuestras vidas creyendo que proviene de una persona, una cosa, un logro, un cambio o algo que te empeñas con todo esfuerzo en conseguir.
Pero al igual que la historia del ladrón de diamantes, esa plenitud que buscas está escondida en el propio buscador.
Lo buscado es el propio buscador. Ese buscador eres tú. Tú eres la fuente de toda plenitud. Y ella es tu propia naturaleza. Mientras que esto no sea descubierto, te sucederá como al ladrón de diamantes.
Namaste.





(Vedanta Academy Óscar Montero y equipo)




viernes, 25 de agosto de 2017

El Yoga y la dimensión moral


 Los adeptos al yoga saben que la práctica de a̅sana pra̅na̅ya̅ma (posturas y control de la respiración) equilibra el cuerpo y la mente a través de la disciplina física y mental. Sin embargo, es menos conocido, entre el público general, que la práctica de yoga cultive la virtud y genere una disposición moral justa. Para el neófito, lo increíble del asunto radica en entender como una disciplina física y sin connotaciones doctrinales puede mejorar la vida moral. Incluso cómo es posible que el yoga sea ventana para traernos nuevas comprensiones de la religión, la filosofía o  la espiritualidad.
Sería razonable preguntarse inicialmente cuál es la relación entre el cuerpo y la mente y cómo se afectan entre sí. Y cuál es la relación entre el equilibrio físico-mental y la moral. Sabemos por la práctica de yoga o incluso por la práctica de cualquier ejercicio físico el bienestar que se genera en el cuerpo y la mente, y cómo  repercute de forma visible en la predisposición armoniosa para pensar y actuar. Si existe una mejora en la actitud que deriva de una mayor coordinación del cuerpo y la mente, no será muy desviado inferir como puede mejorar la toma de decisiones sobre las acciones son justas o injustas. Sobre la moralidad.
En la práctica más superficial del yoga usamos el cuerpo físico  como soporte tangible donde adiestrar y disciplinar los órganos de acción y percepción así como  para afianzar la concentración de la mente. Y la base para este anclaje mental reside en una técnica muy rigurosa. Y reitero el énfasis en las palabras “técnica rigurosa” porque muchas personas creen que el yoga son movimientos sencillos de relajación y estiramientos pasivos. Muchas personas creen que el yoga es practicado la tercera edad ó incluso es popular que se relacione con una especie de gimnasia ligera. Nada más lejos de lo realidad. La técnica del yoga, especialmente del yoga Iyengar, es más extensa y detallada que, por ejemplo, el ballet clásico ó la esgrima. Y obviamente el yoga no busca el “performance” o ganar una medalla. El rigor está en la disciplina mental y en el metido para cultivar la consciencia. 
La disciplina de yoga nos conduce hacia una progresiva atención y concentración de la mente, desde lo concreto hasta lo sutil. El esfuerzo continuado en mantener la concentración y percepción de los puntos de atención involucra vivir en el momento presente observando los movimientos de la mente. Esta objetivación de la mente se traduce en mayor objetividad. La práctica de las posturas de yoga supone lidiar con temores, ansiedades y todo tipo de de situaciones psicológicas donde la fuerza de voluntad junto con la inteligencia han de vencer y conquistar la indisciplina de los sentidos y de la mente “mal criada”.
El esfuerzo, la disciplina y la austeridad traen objetividad. Suponen moderación. Y la objetividad y la moderación trae ecuanimidad. La ecuanimidad es la base para afrontar las decisiones desde la realidad y no desde proyecciones cargadas de subjetividad personal. Si hay subjetividad no tratamos con las situaciones y  personas de una manera objetiva y realista. Queremos realidad y realidad implica objetividad. Y para minimizar la subjetividad es necesario ser realista.  Objetividad y realidad van de la mano. Para ser objetivo es necesario usar el discernimiento y el discernimiento es una capacidad de la inteligencia y la razón. La razón es lo que diferencia al ser humano de un animal.
¿Y Qué tiene que ver la objetividad y la racionalidad con la moralidad? La objetividad es necesaria para actuar en base a lo apropiado en cada situación.  Lo apropiado en cada situación es lo correcto. Y lo correcto depende de lo que se espera que hagamos según nuestros deberes. Si nos dejamos llevar por nuestras fantasías o conveniencias haciendo caso omiso a nuestros deberes, no hay entonces una actuación moral, una actuación justa. Y sin acción justa no hay moral. Y si no hay moral, se pierde la dignidad y el hombre ser convierte en una bestia.
La concentración y meditación que implica la disciplina del yoga tiene un impacto de purificación tal en la psique de la persona que la acción moral brota preñada de pureza e integridad. Y esta actuación mediante el refinamiento de la concentración y transformación de la mente es lo que es distintivo del yoga, al menos,  de la parte experiencial del yoga.  A diferencia de otras vías como la filosofía o la religión, en yoga no sería necesario abrir ni un solo libro, ni escuchar un sermón,  ni llevar a cabo ritos ó tener fe en un Dios personal.
Por eso, los que tienen dificultad para superar las barreras de la fe religiosa o no se sienten atraídos por la contemplación filosófica, encuentran en el yoga una vía que les aporta sentido a sus vidas tanto en la parte de bienestar mental como en el aspecto moral. Esto es lo sorprendente del caso: que funciona de igual manera para un ateo, un agnóstico o un religioso convencido.