El masaje es un bien cultural.
El terapeuta ablanda con sus manos
aquello que el ego de la gente genera.
lunes, 26 de octubre de 2009
Conceptos
“Lo más importante es esperar con atención paciente a que el tejido comience a hablar, escuchar, dejar que ocurra y simplemente estar allí. No se trata de hacer algo, sino, todo lo contrario, adaptarse al tejido y al paciente y enseñarle a entender su propia historia” (Dr. William G .Sutherlnd, D.O.)
miércoles, 21 de octubre de 2009
viernes, 2 de octubre de 2009
Zen-Shiatsu
La función principal del Zen-Shiatsu es conservar la salud y el bienestar. Enfocar la salud de manera preventiva, a fin de mantener la armonía corporal.
Bienestar y armonía.
Bienestar y armonía.
jueves, 24 de septiembre de 2009
El aquí y ahora somos nosotros
Darle entidad, respeto, cuidado al hoy, al presente; es lo único que tienes. Es la consecuencia de lo que fuiste y será la causa de lo que serás.
Ley del Perdón
Perdono y pido perdón a toda persona, incluso a mis ancestros y a toda circunstancia de tiempo y espacio conectada karmicamente con mi situación actual. (Grand master Choa Kok Sui)
miércoles, 23 de septiembre de 2009
martes, 15 de septiembre de 2009
lunes, 24 de agosto de 2009
Anuncio en Adoos.com.ar
martes, 18 de agosto de 2009
Rosacea y el Zen-Shiatsu
Es una enfermedad bastante común de la piel que se caracteriza por el enrojecimiento de la cara (nariz, mejillas, frente y mentón), pudiendo a veces comprometer otras partes del cuerpo como el cuello y el pecho. En un principio ocurren episodios de enrojecimiento cada tanto y estos son de corta duración, pero con el tiempo suelen ser más frecuentes y más duraderos. La rosácea es una enfermedad que tiende a progresar y empeorar si no se establece el tratamiento adecuado. Afecta por lo general a personas adultas, es más frecuente en las mujeres que en los hombres, aunque en los varones se ven los casos más severos. Si bien pueden padecerla individuos con cualquier tipo de piel, suele darse en pieles más claras.
Aunque se han realizado numerosos estudios científicos sobre rosácea el origen exacto de esta enfermedad sigue siendo un misterio. Se han identificado algunas causas sospechosas de generar la enfermedad pero no se han podido confirmar:
Existiría una predisposición familiar a tener rosácea.
Ciertos problemas gastrointestinales podrían producir la enfermedad.
Un ácaro inofensivo que se encuentra en la piel de los pacientes con rosácea podría ser el responsable.
El único inconveniente de la rosácea sobre la piel es el estético. Estudios recientes revelaron que el 70% de las personas con esta enfermedad tenían serias alteraciones de su autoestima y seguridad personal, tal es así que hasta un 40% suspendían sus salidas y reuniones sociales por que se veían mal estéticamente.
Un problema que pueden tener quienes tienen rosácea es que la enfermedad esté también en los ojos dando síntomas de una conjuntivitis, vale decir: irritación, lagrimeo y molestias, en uno o los dos ojos. Por lo tanto si tenés rosácea y molestias oculares debes, además, consultar con el oculista.
Si pensás que podes llegar a tener esta enfermedad, el mejor consejo es que consultes tempranamente con el dermatólogo para evitar que la rosácea progrese.
Las personas con rosácea empeoran mucho con el sol por lo que resulta indispensable que usen el protector solar adecuado y de manera correcta.
Son pieles muy sensibles que se irritan fácilmente si los cosméticos o cremas que se usan en la cara no son los adecuados.
Existen medidas descongestivas muy simples como hacerse compresas de té de manzanilla frio sobre el área inflamada.
Ciertos factores pueden exacerbar la enfermedad y por lo tanto tenés que evitarlos si tenés rosácea.
Cambios bruscos de temperaturas, ingerir líquidos muy calientes,estar muy cerca de lugares calurosos como estufas o el horno,el café, condimentos muy picantes,
bebidas alcohólicas.
Desde el Zen-Shiatsu, podemos ayudarte buscando armonizar tus emociones y trabajando sobre la temperatura de la sangre; acompañandote en el proceso de revitalizar tu autoestima con la firme intención que las herramientas energéticas y espirituales que te ofrecemos sean de utilidad.
Aunque se han realizado numerosos estudios científicos sobre rosácea el origen exacto de esta enfermedad sigue siendo un misterio. Se han identificado algunas causas sospechosas de generar la enfermedad pero no se han podido confirmar:
Existiría una predisposición familiar a tener rosácea.
Ciertos problemas gastrointestinales podrían producir la enfermedad.
Un ácaro inofensivo que se encuentra en la piel de los pacientes con rosácea podría ser el responsable.
El único inconveniente de la rosácea sobre la piel es el estético. Estudios recientes revelaron que el 70% de las personas con esta enfermedad tenían serias alteraciones de su autoestima y seguridad personal, tal es así que hasta un 40% suspendían sus salidas y reuniones sociales por que se veían mal estéticamente.
Un problema que pueden tener quienes tienen rosácea es que la enfermedad esté también en los ojos dando síntomas de una conjuntivitis, vale decir: irritación, lagrimeo y molestias, en uno o los dos ojos. Por lo tanto si tenés rosácea y molestias oculares debes, además, consultar con el oculista.
Si pensás que podes llegar a tener esta enfermedad, el mejor consejo es que consultes tempranamente con el dermatólogo para evitar que la rosácea progrese.
Las personas con rosácea empeoran mucho con el sol por lo que resulta indispensable que usen el protector solar adecuado y de manera correcta.
Son pieles muy sensibles que se irritan fácilmente si los cosméticos o cremas que se usan en la cara no son los adecuados.
Existen medidas descongestivas muy simples como hacerse compresas de té de manzanilla frio sobre el área inflamada.
Ciertos factores pueden exacerbar la enfermedad y por lo tanto tenés que evitarlos si tenés rosácea.
Cambios bruscos de temperaturas, ingerir líquidos muy calientes,estar muy cerca de lugares calurosos como estufas o el horno,el café, condimentos muy picantes,
bebidas alcohólicas.
Desde el Zen-Shiatsu, podemos ayudarte buscando armonizar tus emociones y trabajando sobre la temperatura de la sangre; acompañandote en el proceso de revitalizar tu autoestima con la firme intención que las herramientas energéticas y espirituales que te ofrecemos sean de utilidad.
viernes, 7 de agosto de 2009
Mensaje
El secreto de la medicina es distraer al paciente mientras la naturaleza se cura a sí misma (Voltaire)
miércoles, 29 de julio de 2009
Medicina Natural
La Enfermedad en Medicina Natural
La enfermedad más que un mecanismo de destrucción, es una respuesta normal del organismo ante una agresión, encaminado a la autocuración.
La Enfermedad en Medicina Natural
La enfermedad es una serie de fenómenos observables en el organismo y producidos a expensas de una lesión. Es así como nos han trasmitido la idea de enfermedad desde el punto de vista “científico” y por varias generaciones se ha aceptado como aforismo, el que “no hay enfermedad sin lesión”. Esta afirmación aunque modificada en varias formas por ser demasiado clásica, la utilizamos y tratamos de entender el proceso patológico dentro de estos términos considerando como constitutivos tanto los energéticos como los materiales.
La fisiología normal realiza esos cambios pero sin que estas variantes transformen o trastornen aquellos elementos constitutivos. Cuando estos se alteran se produce una lesión siendo lógico y forzoso que exista disfunción que sobrepase la tolerancia o los límites de la fisiología normal, es necesariamente una alteración evidenciable de la forma o naturaleza de estos elementos constitutivos.
Lo cierto es que de acuerdo con los alcances de los últimos descubrimientos siempre podemos referirnos a determinados elementos básicos o formativos a considerar en las células, órganos y sistemas reiterando que la alteración estructural es lo que constituye la lesión.
En la acupuntura aunque tenemos una definición un poco distinta de lo que es la enfermedad y que se puede deducir muy fácilmente de nuestro concepto de salud ya expreso podemos aceptar y hasta cierto punto divergir de los conceptos clásicos que la medicina ortodoxa ha regido como patrones a través de la historia.
Para la medicina bioenergética la enfermedad es una alteración del equilibrio que mantiene la homeostasia en el organismo a expensas de la invasión de factores patógenos de diferentes orígenes y no siempre se va a traducir o justificar una lesión o daño estructural determinado.
Es frecuente que los médicos formados por las escuelas occidentales en un gran número de ocasiones no encuentren la causa que justifique la presencia de alteraciones observables en el ser, aún cuando se realicen exámenes complementarios apoyados en una tecnología ultramoderna, y la causa esencial radica en que las alteraciones bioenergéticas instaladas progresivamente no han causado daños orgánicos, pero si disfunciones que pueden producir una gran variedad de síntomas y signos los cuales son fácilmente interpretables por los médicos tradicionales.
Aquí nos obligamos a considerar a todos los seres como están en la realidad o por lo menos lo que estimamos como ella, es una existencia en conjunto en que la acción del uno deriva de la del otro y corresponde a la de todos. El uno es la parte del todo y él todo es uno solo reflejado en cada uno; siempre proporcionalmente. La proporción es precisamente la base del equilibrio que es indispensable en la integración del todo. El ritmo se establece sobre el equilibrio, y por ello el desorden de la más mínima parte debe ser absorbido de inmediato por el próximo, cuando no puede ser remediado en el momento dentro de la posibilidad de la cosa desarmonizada dentro de sus límites.
Por ello la naturaleza del hombre, como parte de toda naturaleza tiende a equilibrarlo cuando se desordena, tiende a curarlo cuando se enferma, lo impulsa a volver al orden cuando se ha desarmonizado. Reconociendo que la naturaleza se define como un conjunto de fuerzas, leyes o principios que mantienen lo creado.
La enfermedad es un modo de ser del organismo vivo, es un estado existencial tan fisiológico y tan completo como el estado de salud; más intenso desde luego, en su dinámica y complejidad pues presupone exageraciones e inhibiciones de imnúmeros elementos que por razón natural emplean mayor energía y producirán repercusiones inevitables en todo el organismo, el psiquismo y hasta él YO más profundo del hombre.
Este estado de existencia está constituido por una serie de fenómenos defensivos que la naturaleza produce con la tendencia al reequilibrio.
La acción permanente de las causas morbosas sólo puede aceptarse produciendose, cuando es eficiente el desequilibrio desorganizador, una serie de acciones defensivas a través de los múltiples y maravillosos mecanismos bioenergéticos de los diferentes órganos y sistemas, conjunto admirable de fenómenos que constituyen la enfermedad, por eso creemos más adecuado definirla, y coincidimos con el criterio de algunos autores; que ven en ella la serie de fenómenos defensivos ante la acción de las causas morbosas naturales o artificiales que de una forma u otra, producen el desequilibrio.
RECORDAR:
- La enfermedad más que un mecanismo de destrucción, es una respuesta normal del organismo ante una agresión, encaminado a la autocuración del individuo.
- Los síntomas y signos no son más que la traducción de la respuesta normal de los. diferentes órganos y sistemas ante una determinada agresión, por ende su paleación inhibe la capacidad de curación del propio cuerpo.
Alexis Yorkis Trincado Escríbeme
Doctor en Medicina Humana
Artículos publicados
http://es.geocities.com/acupuntura2005
La enfermedad más que un mecanismo de destrucción, es una respuesta normal del organismo ante una agresión, encaminado a la autocuración.
La Enfermedad en Medicina Natural
La enfermedad es una serie de fenómenos observables en el organismo y producidos a expensas de una lesión. Es así como nos han trasmitido la idea de enfermedad desde el punto de vista “científico” y por varias generaciones se ha aceptado como aforismo, el que “no hay enfermedad sin lesión”. Esta afirmación aunque modificada en varias formas por ser demasiado clásica, la utilizamos y tratamos de entender el proceso patológico dentro de estos términos considerando como constitutivos tanto los energéticos como los materiales.
La fisiología normal realiza esos cambios pero sin que estas variantes transformen o trastornen aquellos elementos constitutivos. Cuando estos se alteran se produce una lesión siendo lógico y forzoso que exista disfunción que sobrepase la tolerancia o los límites de la fisiología normal, es necesariamente una alteración evidenciable de la forma o naturaleza de estos elementos constitutivos.
Lo cierto es que de acuerdo con los alcances de los últimos descubrimientos siempre podemos referirnos a determinados elementos básicos o formativos a considerar en las células, órganos y sistemas reiterando que la alteración estructural es lo que constituye la lesión.
En la acupuntura aunque tenemos una definición un poco distinta de lo que es la enfermedad y que se puede deducir muy fácilmente de nuestro concepto de salud ya expreso podemos aceptar y hasta cierto punto divergir de los conceptos clásicos que la medicina ortodoxa ha regido como patrones a través de la historia.
Para la medicina bioenergética la enfermedad es una alteración del equilibrio que mantiene la homeostasia en el organismo a expensas de la invasión de factores patógenos de diferentes orígenes y no siempre se va a traducir o justificar una lesión o daño estructural determinado.
Es frecuente que los médicos formados por las escuelas occidentales en un gran número de ocasiones no encuentren la causa que justifique la presencia de alteraciones observables en el ser, aún cuando se realicen exámenes complementarios apoyados en una tecnología ultramoderna, y la causa esencial radica en que las alteraciones bioenergéticas instaladas progresivamente no han causado daños orgánicos, pero si disfunciones que pueden producir una gran variedad de síntomas y signos los cuales son fácilmente interpretables por los médicos tradicionales.
Aquí nos obligamos a considerar a todos los seres como están en la realidad o por lo menos lo que estimamos como ella, es una existencia en conjunto en que la acción del uno deriva de la del otro y corresponde a la de todos. El uno es la parte del todo y él todo es uno solo reflejado en cada uno; siempre proporcionalmente. La proporción es precisamente la base del equilibrio que es indispensable en la integración del todo. El ritmo se establece sobre el equilibrio, y por ello el desorden de la más mínima parte debe ser absorbido de inmediato por el próximo, cuando no puede ser remediado en el momento dentro de la posibilidad de la cosa desarmonizada dentro de sus límites.
Por ello la naturaleza del hombre, como parte de toda naturaleza tiende a equilibrarlo cuando se desordena, tiende a curarlo cuando se enferma, lo impulsa a volver al orden cuando se ha desarmonizado. Reconociendo que la naturaleza se define como un conjunto de fuerzas, leyes o principios que mantienen lo creado.
La enfermedad es un modo de ser del organismo vivo, es un estado existencial tan fisiológico y tan completo como el estado de salud; más intenso desde luego, en su dinámica y complejidad pues presupone exageraciones e inhibiciones de imnúmeros elementos que por razón natural emplean mayor energía y producirán repercusiones inevitables en todo el organismo, el psiquismo y hasta él YO más profundo del hombre.
Este estado de existencia está constituido por una serie de fenómenos defensivos que la naturaleza produce con la tendencia al reequilibrio.
La acción permanente de las causas morbosas sólo puede aceptarse produciendose, cuando es eficiente el desequilibrio desorganizador, una serie de acciones defensivas a través de los múltiples y maravillosos mecanismos bioenergéticos de los diferentes órganos y sistemas, conjunto admirable de fenómenos que constituyen la enfermedad, por eso creemos más adecuado definirla, y coincidimos con el criterio de algunos autores; que ven en ella la serie de fenómenos defensivos ante la acción de las causas morbosas naturales o artificiales que de una forma u otra, producen el desequilibrio.
RECORDAR:
- La enfermedad más que un mecanismo de destrucción, es una respuesta normal del organismo ante una agresión, encaminado a la autocuración del individuo.
- Los síntomas y signos no son más que la traducción de la respuesta normal de los. diferentes órganos y sistemas ante una determinada agresión, por ende su paleación inhibe la capacidad de curación del propio cuerpo.
Alexis Yorkis Trincado Escríbeme
Doctor en Medicina Humana
Artículos publicados
http://es.geocities.com/acupuntura2005
jueves, 23 de julio de 2009
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